Los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos de la ONU (o UNGP, sigla en inglés de United Nations Guiding Principles), es un conjunto de 31 directrices adoptadas el años 2011. Su objetivo principal es prevenir y atender los abusos contra los derechos humanos vinculados a la actividad comercial en todo el planeta. Son respaldados por organizaciones internacionales y regionales, Estados, empresas comerciales, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil.
Se basan en la estructura de tres pilares del marco: "Proteger, Respetar y Remediar". En conjunto, los Principios Rectores esbozan medidas para que los Estados garanticen y fomenten el respeto de los derechos humanos (DD: HH:) por parte de las empresas; también proporcionan un plan para que las corporaciones respeten los DD. HH. No crean nuevas leyes internacionales, sino que explican cómo los Estados y las empresas deben aplicar las normas que ya existen.
Los Tres Pilares Principales:
I. EL DEBER DEL ESTADO DE PROTEGER LOS DERECHOS HUMANOS
II. LA RESPONSABILIDAD DE LAS EMPRESAS DE RESPETAR LOS DERECHOS HUMANOS
III. ACCESO A MECANISMOS DE REPARACIÓN
El Principio 13 establece:
La responsabilidad de respetar los derechos humanos exige que las empresas:
a) Eviten que sus propias actividades provoquen o contribuyan a provocar consecuencias negativas sobre los derechos humanos y hagan frente a esas consecuencias cuando se produzcan.
b) Traten de prevenir o mitigar las consecuencias negativas sobre los derechos humanos directamente relacionadas con operaciones, productos o servicios prestados por sus relaciones comerciales, incluso cuando no hayan contribuido a generarlos.
Actualmente más de 120 corporaciones multinacionales en más de 30 países declaran adherirse a estos principios (como Nestlé, Unilever, H&M y Microsoft). Se estima que aproximadamente el 43% de las empresas globales líderes han adoptado una política de DD: HH. alineada con la ONU. Asimismo millones de pequeñas y medianas empresas se ven obligadas a aplicarlos indirectamente porque las grandes multinacionales lo exigen en sus contratos de suministro.
Europa lidera el proceso de adopción de estos Principios: Reino Unido, Alemania, Francia, y Países Bajos.
América Latina: Perú, Colombia, Chile, México, cuentan con planes nacionales activos o proyectos de fortalecimiento junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Dado que los Principios Rectores no son un tratado vinculante (no conllevan multas directas de la ONU), el monitoreo se realiza mediante monitoreos externos y rankings públicos, como: Corporate Human Rights Benchmark (CHRB), que es el principal examen público global. También coaliciones financieras internacionales que gestionan billones de dólares exigen auditorías de derechos humanos antes de inyectar capital en una empresa. Finalmente hay monitoreo de la sociedad civil mediante organizaciones no gubernamentales como el Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos siguen de cerca las denuncias y exponen públicamente a las marcas infractoras. También auditan sus reportes de sustentabilidad.
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